Por Pablo Javier Blanco, Presidente de la Asociación de Marketing Bancario Argentino y Gerente de Digital de OK Consumer Finance

En las economías en desarrollo como las latinoamericanas existen gran cantidad de necesidades financieras por parte de las personas. La pregunta que nos hacemos a diario es si los bancos y las organizaciones financieras tradicionales estarán en condiciones de satisfacer estas necesidades.

El negocio sigue muy concentrado en la intermediación, en el proceso de captación de depósitos y colocación de préstamos.

Y si bien el financiamiento es claramente una de las grandes necesidades, existen otras que pueden mejorar la calidad de vida de las personas y a la vez generar negocios que sean sustentables. Como por ejemplo los pagos, la administración de fondos, el manejo de inversiones, etc.

Hoy la mayoría de las FinTech lo que están haciendo es simplificar el negocio financiero, pero aún no es suficiente.

El negocio requiere de un profundo cambio hacia la digitalización de los procesos y a la utilización de modelos analíticos que permitan mejorar la eficiencia y con esto reducir los costos que hoy deben afrontar los clientes.

La transformación digital en otros servicios fue contundente, otras ramas de negocios se vieron totalmente modificadas por la llegada de los Amazon y Mercado Libre del mundo retail, el de los viajes por E Dreams o Despegar y Booking y Trivago en hoteles. No estoy hablando de economías colaborativas, son negocios B2C que se hicieron desde lo digital y desplazaron a los que lo llevaban adelante en el campo tradicional.

Las organizaciones financieras están adoptando medios digitales para mejorar el servicio a sus clientes o ampliar su ecosistema, pero están muy lejos de generar una revolución en el negocio bancario y en general las FinTech empujan este proceso, pero no producen una transformación de fondo.

En la medida que la industria no se concentre en poner al cliente en el centro, generando productos para mejorar la calidad de vida de la gente, diseñando productos y servicios para la personas, esta revolución digital será sólo una declamación y los bancos seguirán pidiendo que se regule a las FinTechs y estas seguirán recurriendo a los bancos para poder fondearse.

La gente quiere tener control de sus finanzas y la innovación en el uso de la tecnología puede generar salud financiera para las personas. Para que esto ocurra se deberán llevar adelante algunos pasos:

1. Desplazar a la organización del centro, disminuirla en costos fijos y estructuras y desintermediar el mercado.

2. Construir un market place donde se encuentre toda la oferta inclusive de productos no financieros a través de alianzas.

3. Abrir la información a otras empresas tanto financieras como de otros sectores.

4. Ser simples con procesos fáciles.

5. Usar IA en principio para atención, pero en adelante para otros procesos que requieran de respuesta rápida a los cambios de los clientes.

6. Utilizar tecnología Blockchain para mejorar la seguridad y la registración favoreciendo a la desintermediación.

7. Basar las decisiones en modelos analíticos como elemento diferencial que permite conocer a fondo a los clientes.

Todas estas tecnologías están disponibles, el problema está en el cambio de mentalidad y en la forma de ver el negocio.

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